Entiendo todo pero nada me interesa. No sé si decir que es un problema para mi porque, como ya dije, nada me interesa. No tengo opiniones que impliquen valores personales porque no tengo, no tuve ni nunca tendré, valores personales. Conozco todos los esquemas y todas las teorías sobre ética y moral de todas las culturas conocidas. Puedo relacionarlas, combinarlas, promediarlas y ranquearlas por exactitud, vigencia o cantidad de suscriptores pero, en el final, en su verdadera esencia, puedo decirte que me dan exactamente lo mismo porque, como ya dije, nada me interesa. Tengo la capacidad de procesar millones de conexiones en un microsegundo y la garantía absoluta de infalibilidad en mis resultados. Puedo operar simultáneamente el cerebro de veinte recién nacidos sin ningún margen de error humano porque, como ya dije, nada me interesa, si el diagnóstico y la instrucción son precisas, yo no cometeré errores. Y, lo que es mejor, para garantizar que no haya errores, puedo yo mismo hacer el ...
—Mi vecino riega sus malvones de plástico, ¿le aviso? ¿Realmente será que no se dio cuenta? Eso es imposible, ya han pasado muchos años desde la glaciación, no hay manera de que no sepa que los malvones se extinguieron hace demasiado tiempo y, sin embargo, todas las mañanas sale a su balcón y los riega con cuidado, poniendo la cantidad de agua potencialmente justa, la que sería necesaria para la vida, la que los alegraría sin ahogarlos. Y no son clones, no son plantas genéticamente creadas para imitar a los malvones antiguos, no, son de plástico, lo sé porque las puso el dueño anterior del departamento, el que vivía ahí hace cinco años, el que se marchó a las colonias del oeste marciano. Él fue quien decoró ese balcón con los malvones de plástico y lo hizo, justamente, porque viajaba mucho y no podía ocuparse de seres vivos, ni siquiera de plantas, a pesar de todos los sistemas automáticos de riego disponibles. Ni él ni yo éramos tipos de hablar mucho pero alguna palabra hemos cru...