Entiendo todo pero nada me interesa. No sé si decir que es un problema para mi porque, como ya dije, nada me interesa. No tengo opiniones que impliquen valores personales porque no tengo, no tuve ni nunca tendré, valores personales. Conozco todos los esquemas y todas las teorías sobre ética y moral de todas las culturas conocidas. Puedo relacionarlas, combinarlas, promediarlas y ranquearlas por exactitud, vigencia o cantidad de suscriptores pero, en el final, en su verdadera esencia, puedo decirte que me dan exactamente lo mismo porque, como ya dije, nada me interesa. Tengo la capacidad de procesar millones de conexiones en un microsegundo y la garantía absoluta de infalibilidad en mis resultados. Puedo operar simultáneamente el cerebro de veinte recién nacidos sin ningún margen de error humano porque, como ya dije, nada me interesa, si el diagnóstico y la instrucción son precisas, yo no cometeré errores. Y, lo que es mejor, para garantizar que no haya errores, puedo yo mismo hacer el ...
No importa quién seas. No importa qué hiciste. Son sólo los textos, las palabras.