Isaac come una uva. La uva baja por su esófago y se acomoda en el estómago. Isaac come otra uva y otra y otra y otra. Todas hacen el mismo camino y se acomodan una junto a otra, una sobre otra, una debajo de otra. Come y come hasta que el estómago está completamente lleno de uvas. Y cuando no cabe ni una uva más, Isaac come una uva. La uva baja por el esófago y no entra al estómago, sino que se queda allí, a las puertas. Isaac come otra uva y otra y otra. Todas hacen el mismo camino y se acomodan una junto a otra, una sobre otra, una debajo de otra. Come y come hasta que el esófago está completamente lleno de uvas. Y cuando no cabe ni una uva más, Isaac come una uva. La uva ya no baja por el esófago hacia el estómago –están totalmente llenos de uvas- sino que se escapa hacia los pulmones y se acomoda en el fondo, bien abajo, al extremo de un bronquio. Isaac come otra uva y otra y otra y otra. Todas hacen el mismo camino y se acomodan una junto a otra, una sobre otra, una debajo de otra. Come y come hasta que los pulmones están completamente llenos de uvas. Y cuando no cabe ni una uva más, Isaac come una uva. La uva ya no baja por el esófago hacia el estómago ni escapa hacia los pulmones –están totalmente llenos de uvas- sino que va a ocupar un pequeño lugar en la parte más baja del corazón. Isaac come otra uva y otra y otra y otra. Todas hacen el mismo camino y se acomodan una junto a otra, una sobre otra, una debajo de otra. Come y come hasta que el corazón está completamente lleno de uvas. Y cuando no cabe ni una uva más, Isaac come una uva. Ésta ocupa un espacio pequeño en uno de sus riñones. Isaac come otra uva y otra y otra y otra. Todas hacen caminos parecidos y van ocupando cada espacio de su cuerpo, cada pequeño lugar donde pudiera caber una uva. Y cuando Isaac esta completamente lleno de uvas y ya no hay ni un miserable intersticio donde alojar una más, Isaac come una uva. Y entonces Isaac estalla en mil pedazos y cada pedazo de Isaac come una uva, que baja por el esófago del pedazo y se acomoda en su estómago, una junto a otra, una sobre otra, una debajo de otra.
Su nombre de serie era B3T0-3758 pero todos lo llamaban Beto desde que, en la primera misión de reconocimiento a la que fue enviado junto a una tripulación de humanos demasiado jóvenes, uno de ellos decidió que la sigla era impronunciable y llamarlo por el número final era despersonalizarlo. Por eso le imprimieron una gorra con su nombre en la frente, gorra que fue renovada varias veces a lo largo de tantos años de servicio y, con el tiempo, hasta le personalizaban las prendas reglamentarias. La verdad es que a Beto el tema de la despersonalización o no nunca pareció que le importara, no estaba programado para ese tipo de emociones, pero de alguna manera no descriptible en sus sistemas pareció que su nuevo nombre le caía bien y lo uso en los cincuenta años de trabajo en la corporación minera Galaxia NGC185 con las sucesivas tripulaciones para las que sirvió como explorador. Que ese androide se llamaba Beto ya lo sabían todos y era absolutamente normal, incluso en los períodos en los qu...